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Nuestros ojos y el tiro !

Les comparto este post de un amigo , colega y profesional de las armas quien integra el plantel de tiro de Ejército y a quien hemos recibido en nuestros cursos en más de una ocasión compartiendo su visión del tiro defensivo así cómo experiencias y conocimientos .


(Por el Tte. Cnel. Jorge Rodríguez)


Muchas veces pasamos por alto habilidades naturales con las que cuenta nuestro organismo, producto de estar acostumbrados que a demanda siempre contamos con ellas, hasta que algún día por algún motivo caemos en la realidad y algo nos obliga a prestarles atención y cuidados. Tarde tomamos conciencia y cuando las consecuencias son dañinas reina la imposibilidad de realizar diferentes tipos de tareas debido a daños ocasionados de caracteres degenerativos e irreversibles.

¿Cuántos tópicos incluyen el uso de la vista en las técnicas de tiro?; pues les comento que su influencia es mucho mayor de la que nos imaginamos y de principal atención para cualquier tirador sea cual sea su especialidad o nivel de formación.




El ojo es un órgano que detecta la luz siendo la base del sentido de la vista. Se compone de un sistema sensible a los cambios de luz, capaz de transformar éstos en impulsos eléctricos. De forma muy simplificada, podemos considerar que el ojo humano está constituido por una lente (formada por la córnea y el cristalino) y una superficie fotosensible (la retina). La luz entra en el ojo a través de la pupila, cuyo tamaño se puede variar por contracción o expansión de una membrana denominada iris. Hasta se podría comparar al funcionamiento de una cámara de foto.




Esta breve descripción de uno de los sentidos más importantes en el cuerpo humano y el más importante en el uso de armas de fuego, nos lleva a comprender que tan importante es cuidar nuestra visión, ¡¡NUESTROS OJOS!! . Debemos entender cómo funcionan, como se utilizan y como debemos cuidarlos en entrenamientos y enfrentamientos con armas de fuego.

El tiempo de reacción en la coordinación ojo-mano y ojo-pie está presente en todas las actividades durante una jornada normal donde una persona debe hacer múltiples movimientos, usando sus brazos o piernas, para controlar o dirigirse a objetos o lugares situados a su alrededor y manipularlos de la mejor forma posible, porque de ello dependen todos y cada uno de los actos cotidianos, realizados de forma refleja, a una velocidad inusitada (hablamos de milésimas de segundo). Si el movimiento requiere un elevado grado de precisión temporal o espacial y la persona es habilidosa, la tarea tendrá éxito. El mecanismo de cada persona para lograr su objetivo, consiste en la recogida de la información visual, antes de comenzar el movimiento y sólo entonces, ejecutarlo, obteniendo mayor o menor éxito.

Sea el tirador de origen deportivo o táctico, la visión es un común denominador en ambos y la misma se puede utilizar al cien por cien dependiendo de su cuidado. Determinar mi ojo maestro, desarrollar una técnica de tiro con ojos abiertos para no perder campo visual y compensar la visión túnel, utilizar el ojo no dominante para apuntar por razones de extrema necesidad o con fines de entrenamiento, son apenas una de las pocas preguntas que se hace un tirador al desarrollar el uso de sus ojos en entrenamientos.




De nada nos sirve desarrollar técnicas perfectas de tiro si no realizamos controles oftalmológicos periódicamente para evitar sorpresas que por su naturaleza no tengan una solución a tiempo, debido a que la mayoría de las veces estos problemas se van presentando progresivamente, son difíciles de detectar y para cuando se desea reaccionar es tarde. Una visión con problemas redunda en un tirador limitado.

Imaginen cualquier tirador que no pueda contar con una visión que le permita tirar efectivamente, contar con la mitad de su visión únicamente, imaginen eso en una situación límite, una situación de enfrentamiento donde se produzca visión túnel, donde uno de los ojos no cuente con un 100% de visibilidad. Imaginen contar con visión en un solo ojo donde un tirador debe abrir fuego con arma corta y arma larga, ¿contara con el entrenamiento para solventar una manipulación eficiente y compensando una falla en la visión?, o ¿deberá replantearse un entrenamiento que compense dicho problema?, seguramente alguna solución se pueda encontrar, pero cuando hablamos de visión es sin dudas mucho más difícil.

Todas son interrogantes que generan debate entre tiradores, todas brindando una misma conclusión: cuidar nuestros ojos. Sin ir más lejos, en nuestro país aquellos tiradores olímpicos que se encuentran activos, sea cual sea su especialidad, deben realizarse estudios específicos para ser habilitados a competir siendo uno de ellos un estudio oftalmológico.

El entrenamiento con armas ayuda a una mejora en el aumento de la flexibilidad acomodativa monocular y binocular (capacidad de enfoque), y también la coordinación ojo-mano con respecto una persona sedentaria. También se generan fatigas y para ello debemos realizar otros tipos de ejercicios para compensar esas sobrecargas.

Cada persona es diferente en cuanto a su organismo y cuenta con diferentes dolencias que pueden influir directamente en el orden oftalmológico, es así que es recomendable saber qué situación reina en cada uno de nosotros para cuidar y adaptar nuestra visión en la práctica de cualquier modalidad de tiro. Es decir, la presencia de un oftalmólogo en el control de nuestra salud visual acorde a lo expuesto no tiene discusión y no se resume únicamente a tiradores deportivos.

Ahora bien, cuando practicamos tiro en un polígono, el cuidado de nuestros ojos obviamente continúa, utilizando gafas protectoras fabricadas en materiales resistentes al impacto. Además, deben proporcionar protección frontal y lateral. También durante una práctica donde me dispongo en una línea de tiradores debo prestar atención al tirador ubicado a mi izquierda para salvar que cualquier vaina expulsada no impacte en mis ojos, a diferencia de una pedana o puesto de tiro, donde si cuento con una mampara de separación entre tiradores que evita dicha situación.



En el desarrollo de técnicas de tiro de combate el uso de lentes protectores también es importante más allá de que en situaciones reales de enfrentamientos no siempre quizás contemos con ellos. La idea es pues proteger nuestra visión y tomar conciencia de su cuidado. En el tiro la puntería es un proceso visual-motriz, que demanda una coordinación visual perfecta, la puntería es uno de los factores más importantes en la precisión del tiro. No importa cuán estable sea la firmeza de la posición y que tan controlada se tenga la respiración o que tan perfecto realice movimientos de recarga y el disparo, si la puntería esta errada, se arriesga la precisión del mismo. Por ello sin importar que modalidad de tiro entrene los ojos son la principal herramienta para un tirador por encima de las restantes involucradas en el proceso de un disparo, cuidar de ellos es de suma importancia.


“LA CLAVE RESIDE EN LA CONSISTENCIA: SI QUIERES SER UN GRAN TIRADOR, DEBES TIRAR SIEMPRE IGUAL.”

Ray Allen


- https://www.ctobajoandarax.es/pdf/Tecnica/LAVISIONENELTIROYELOJODOMINANTE.

- Tesis doctoral de Ricardo Bernárdez Vilaboa UNIVERSIDAD COMPLUTENSE DE MADRID FACULTAD DE MEDICINA.

- (Godefroy, Roussel, Despretz, Quaglino, & Boucart, 2010; Los & Horoufchin, 2011; Olivier, Weeks, Lyons, Ricker, & Elliott, 1998).


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